jueves, 11 de abril de 2013

Como cocodrilos hechos cartera

La sociedad parece que nunca va a despertarse. Sigue fresco todavía el recuerdo de las inundaciones en La Plata y Capital, con todas sus víctimas y responsables. Siguen las acusaciones mutuas entre los funcionarios responsables de la debacle. 

Se pueden observar todavía las quejas de los afectados acerca de la mala atención recibida por los funcionarios y la responsabilidad de los mismos en la prevención de la catástrofe. Lo que no se tiene claro, es cuánto tardará el electorado en hacerles pagar el costo en las urnas a los políticos a cargo de sus respectivos gobiernos. Por que la realidad es que el Estado estuvo prácticamente ausente en las peores horas de los damnificados. Ahora los funcionarios (sobre todo los nacionales) se pavonean por radios y programas de TV oficialistas, haciendo alarde de la coordinación y los planes que tienen para con los inundados. Pero la realidad es que la solidaridad de los privados junto con la ayuda mutua de los vecinos, contribuyeron a que la catástrofe no fuera peor. 

¿Seguirá siendo Scioli el "niño mimado" de la prensa, los encuestadores y los analistas políticos? ¿Podrán seguir exhibiendo los K, el 54% como un logro cercano e invencible? ¿Hasta cuando el pueblo va a seguir tolerando la corrupción, el clientelismo, la inflación, la mentira del INDEC, la prepotencia, la dependencia de los gobiernos provinciales, la violencia y todos los desaguisados que en un país normal, son castigados por el electorado?

Últimamente están sucediendo hechos de gravedad inusual, para los cuales, los políticos hacen oídos sordos. La sociedad hace su contribución cuando llega el momento de votar. Nadie se va a acordar de los 51 muertos en Once hace un año. Nadie se va a acordar de quien sabe cuantas víctimas hubo en la catástrofe ocurrida durante el fin de semana pasado. Es muy probable que el mismo vecino de Tolosa que hoy escupiría en la cara a Alicia Kirchner, en Octubre la votaría con ganas. 

LA FIESTA DEBE SIGUIR

Una vez concluido el duelo y la conmoción generada por el desastre natural, la política nacional volverá a su cauce normal

-El ataque a la Justicia no tardará demasiado en regresar. De hecho, ya hay 6 proyectos de ley circulando por el congreso*. 

-El Gobierno nacional seguirá utilizando el desastre para pegarle a Scioli y a Macri. No es buen negocio: tiene un alto grado de responsabilidad en Capital Federal. En Buenos Aires,  también. 

-Los empresarios, temerosos de mayores controles o acciones directas que pudieran arruinar todavía más sus negocios, continuarán agachando la cabeza ante los patoteros. 

-La inflación y todos sus derivados (dolar blue, paritarias, paros docentes, etc) volverán a ser noticia en algunos días. Pero no habrá soluciones posibles para esta problemática. Los problemas y cuellos de botella presentes en la economía desde hace ya varios años, seguirán pateándose hacia adelante.


-El Vicepresidente motoquero y rockero seguirá haciendo de las suyas. Mientras acumula denuncias, permanece en su cargo con sonrisa y guitarra. Poco serio.


-Se seguirán utilizando fondos públicos para fines políticos y proselitistas. Lo de Tecnópolis a esta altura es increíble: la instalación del complejo es responsable directo de las inundaciones en barrios aledaños. Se taparon arroyos y deforestaron grandes terrenos para la construcción de un stand en este espacio de propaganda política. Pero no termina ahí: para su construcción, se han desviado fondos para obras hídricas que hubiesen contribuido a evitar inundaciones en campos bonaerenses. Las inundaciones del fin de semana pasado, reavivan la polémica. En su momento, se sospechó de la poca transparencia en los procesos licitatorios para la construcción de Tecnópolis. 

-Otros vicios, como el "Fútbol Para Todos" o el gasto en Aerolíneas Argentinas, seguirán tan vigentes como siempre. Son pequeñas manchas puntuales que bajo una mirada "generalista" no insumen demasiados fondos. 

¿que son hoy en día $ 10.000 M? Simplemente podrían convertirse en una obra de infraestructura que le salve la vida a cientos de miles de contribuyentes. Pero la vida de quienes sostienen al Estado, no parece importarle demasiado a sus administradores. 

EX-POST: con el proyecto de Ley de "democratización de la justicia", el tema de las inundaciones ha quedado casi sepultado

* Con dictámen aprobado 

viernes, 5 de abril de 2013

Atados con alambre

Cada vez que estamos ante la presencia de una catástrofe natural en alguna de las ciudades argentinas, resurge el clásico interrogante de siempre: "¿que hubiéramos hecho si el desastre hubiese ocurrido aquí?"

En algunas ciudades, por motivos lógicos, es imposible que ocurra una inundación como la de ayer en La Plata o Capital. Pero en las urbes citadas (en Capital sobre todo), ocurren cada vez con mayor frecuencia. Tal vez tener al Río de la Plata en la costa no haya sido buena idea.  Ni Don Pedro de Mendoza ni Juan de Garay fueron muy visionarios que digamos. 

Es una pena que los gobernantes utilicen políticamente este tipo de contingencias para ganar algún que otro rédito electoralista. Los kirchneristas le pegan duro a los macristas o al Gobernador de Buenos Aires, y a su vez estos le contestan al oficialismo nacional. Pero ninguno, salvo esta pintoresca pero loable excepción se puso las botas para salir a dar el ejemplo.

MEJOR PREVENIR QUE CURAR

Seamos sinceros: desde hace muchos años, en Argentina preferimos curar que prevenir. Somos muy malos para lo primero, pero tenemos voluntad y solidaridad para lo segundo. Sin embargo, estamos muy poco preparados para afrontar un desastre. 

Los últimos casos de ciudades inundadas argentinas desnudan la incapacidad de los gobiernos locales y nacionales para prevenir este tipo de situaciones: 

Allá por 2003 en Santa Fe, las inundaciones que sufrió dicha ciudad por el desborde del Río Salado, posiblemente con prevención  y obras hubiesen ocurrido de todos modos, pero nunca con la magnitud con la que finalmente se dieron si las obras que debían ser ejecutadas en el centro-oeste de la provincia de Santa Fe hubiesen sido efectuadas. Los antecedentes y los estudios ambientales realizados con el fin de medir las posibles consecuencias de un desborde o aumento desmedido de las precipitaciones, eran realizados periódicamente. Luego fueron cancelados por los gobiernos peronistas anteriores al desastre. Las obras recomendadas por dichos estudios, nunca fueron realizadas
El sistema de emergencia fue patético: si no hubiese sido por la ayuda de particulares (quienes sufrieron robos y poca seguridad), el desastre hubiese sido mucho peor. Para colmo, muchos hospitales y centros de atención se construyeron en terrenos inundables (y no adecuados para su establecimiento), quedando totalmente inutilizables durante la tragedia. 


Lo ocurrido en Capital el domingo es más de lo mismo. Ante precipitaciones soportables por los desagües de otras ciudades, algunos barrios como Belgrano, quedan totalmente bajo el agua. Esto solo tiene una explicación: la falta de obras. 
Ante esta situación, el Gobierno nacional intenta aprovechar políticamente la desgracia para desacreditar* al Jefe de Gobierno, y al mismo tiempo Macri esparce responsabilidades al oficialismo.
La responsabilidad es mutua: mientras que Macri es impotente para realizar las obras necesarias para atenuar las inundaciones, el gobierno nacional niega los avales para financiar dichas obras con pretextos totalmente estúpidos ya que el financiamiento de estos proyectos, en cualquier parte del mundo, se realiza por medio de la toma de deuda a organismos multilaterales de crédito (como el BID o el BM) a tasas menores. 
En el medio de esta disputa política están los contribuyentes que deberán afrontar pérdidas económicas cada vez mayores. 

Lo ocurrido en La Plata, a esta altura es horrible: a medida que comienza a bajar el agua, se encuentran cadáveres en las calles y una ciudad devastada por un fenómeno climático inusual. A diferencia de lo  ocurrido en Santa Fe, en donde los damnificados fueron en su mayoría habitantes de los barrios humildes menos protegidos por quienes reciben sus votos y ubicados en las zonas más bajas de la ciudad, en este caso el desastre es total. 
Es imposible preveer este tipo de situaciones con obras o estudios varios. Los 340 mm registrados por los pluviómetros de la Universidad Nacional de La Plata, harían estragos en cualquier ciudad, por mejor preparada que esté ante una tragedia semejante. Sin embargo, hay antecedentes de reclamos de obras por parte de los vecinos platenses. Al igual que en Santa Fe, nunca fueron realizadas. 

Lo que si se puede preveer es un sistema de emergencia que actúe rápidamente en estas situaciones de gravedad extrema. 

Hasta el momento, es patente la ausencia del Estado (municipal, provincial y nacional). No hay casi asistencia, y miles de ciudadanos permanecen en los techos de sus viviendas esperando que el agua pase. Las quejas se multiplican por miles. 

Pocas ambulancias, casi ningún helicóptero de rescate, poco personal capacitado para actuar en casos de emergencia, pocas lanchas circulando por las calles anegadas para socorrer gente en problemas, hospitales abarrotados, inundados y con falta de insumos médicos, son algunas de las constantes cada vez que sucede un desastre climático en cualquier ciudad.

TODO PRECARIO

La precariedad se puede observar en todos los ámbitos del sector público: desde el servicio de transporte al de electricidad. En todos prevalece un común denominador: en cualquier momento explota.
  • Transporte: los subsidios y las tarifas atrasadas han convertido al servicio en un desastre. No sabemos como todavía funcionan "normalmente".  El primer aviso lo tuvimos con la tragedia de Once. 
  • Electricidad: por los mismos motivos, los cortes de luz son cada vez más frecuentes. Los cortes de electricidad residenciales no deberían preocupar demasiado, pero se vuelven un problema grave cuando paralizan la producción. Con capacidad plena e importaciones cada vez mayores, la energía se esta volviendo demasiado cara para las arcas nacionales.
  • Salud: faltan insumos, graves problemas edilicios, etc, que ocasionan el colapso en este servicio. 
  • Educación: las cuestiones salariales y sus consecuencias, paralizan la educación pública todos los años. El nivel baja año a año. Esto afecta directamente la calificación de futuros trabajadores. 
  • Seguridad: los hechos de inseguridad van en aumento. Se ha vuelto incontenible para las fuerzas de seguridad, que cuentan con pocas herramientas para combatir el crimen.
En fin, la "década ganada" de la Presidente contrasta con una casi nula inversión en infraestructura, salud y seguridad, y sus consecuencias: cientos de víctimas producto de los infortunios de la naturaleza combinados con la negligencia y la inacción oficial**. 

Luego de la debacle la gente vuelve lentamente a la normalidad, dando la sensación de que todo funciona relativamente bien. Pero estamos hablando de un equilibrio inestable que en cualquier momento romperse muy fácilmente ante alguna eventualidad. 
Si sucede algo grave nuevamente, veremos que hacemos...

* Mientras le echa culpas a los opositores, los vecinos de tecnópolis se inundaron por completo a raíz del establecimiento de dicho megaemprendimiento oficial.

** PUNTUALES: tragedia de Once (51 muertes); Inundaciones en Capital y La Plata (58 Muertes hasta el momento); OTROS: Inseguridad (por miles); Accidentes de Transito (por miles)

lunes, 25 de marzo de 2013

Un oftalmólogo please

La ceguera de funcionarios oficialistas o sujetos cercanos al Gobierno parece no tener límite, a tal punto que ya comienza a encender alarmas en toda la sociedad. En casi todos los items conflictivos, estos ministros, además de no estar unidos y organizados, sufren de una severa miopía que les impide ver cualquier problema. Aunque intenten dar la impresión de que pueden seguir conduciendo sin lentes. 

La repetida consigna conspirativa consistente en denunciar todo el tiempo que "son unos pocos los que presionan la suba del blue con el objetivo de lograr una devaluación que los pueda beneficiar" no ha sido sepultada. Siguen dando pelea con el argumento. Se ve que todavía no se sienten derrotados por la evidencia empírica a la que estamos sometidos todo el tiempo. 
Es muy probable que para que un kirchnerista acepte la realidad, haya que nombrar como Papa a algún economista estrella*.  

Si alguno tiene dudas acerca de si los funcionarios son conscientes del embrollo en el que estamos metidos pero no se animan a caerle con la realidad a la Presidente, o si contribuyen al descalabro paulatino de la economía, con lo que pasó en los últimos días debería bastar para comprender lo que esta sucediendo con las variables de nuestra economía. 

A lo largo de estos años, se han ido del Gobierno algunos equipos económicos con cierta capacidad de pilotear la economía. Incluso quienes gestionaron positivamente los instantes iniciales de la reactivación de la economía. Lavagna, Peirano, Lousteau y en menor medida Redrado (quien no hizo una buena presidencia en el BCRA) son algunos de ellos, que no pudieron con los halcones y tuvieron que abandonar sus buenas intenciones. Ahora están todos en la vereda de enfrente.

Hoy contamos con un equipo de inútiles que ni siquiera son capaces de coordinar el desastre entre ellos. Aquí está la nómina:
  • Mercedes Marcó del Pont, Presidente del BCRA. que ostenta el título de haber sido el peor presidente de un Banco Central durante 2012. Emisión anual +40%, financiamiento del déficit fiscal con emisión y pago de deuda externa con reserva de divisas. Responsable principal de que haya inflación elevada. Lleva las riendas de un organismo autárquico e independiente del poder de turno, pero responde al mismo de modo incondicional. Con ella al frente, el término "Banco Central" pierde sentido.  
  • Hernan Lorenzino, Ministro de Economía. Quizá es el más razonable de los funcionarios. Podemos arriesgar de que es consciente de los problemas que afronta la economía. Sin embargo, no tiene voz ni voto. Fue relegado al papel de negociador en la causa judicial con los fondos buitre, en la que además está atado de mano. Ese es su peor defecto: mientras que debería ser el jefe de todos los funcionarios de la cartera, es el 4 de copas de la cartera. 
  • Guillermo Moreno, Secretario de Comercio Interior. Es el MENOS razonable de los funcionarios. Pregona la economía argentina de los años ´40, hecho destinado al fracaso en tiempos modernos. Todas las intervenciones realizadas por este funcionario fracasaron rotundamente. Sin embargo, es quien tiene más poder. Lo que más preocupa, es que cada vez interviene más sectores de la economía. Tiene la capacidad de limpiar a cualquier funcionario que se le cruce en su camino (Lousteau) y de convencer fácilmente a Cristina de sus intenciones. Se lleva muy mal con Mecha y conserva algo de química con el revolucionario Axel. En todas las luchas internas entre funcionarios, ha prevalecido Moreno. Genera expectativas negativas en los agentes económicos. 
  • Axel Kicilloff, Viceministro de Economía. Tuvo un ascenso fugaz como funcionario. Enterró a su número uno (El ministro) y parecía que se llevaba el mundo por delante. Pero perdió la batalla con Moreno y comenzó a ser relegado. Supuestamente, Kicilloff es marxista, comunista, stalinista, etc. Pero como funcionario, debería quedarse en la facultad dando clases: en todos los puestos que tocó reinó la ineficiencia (ver Aerolíneas Argentinas). Tuvo experiencia como director y gerenciador en empresas estatales y privadas (por la estatización de las AFJP), pero metió la pata varias veces y eso le costó caro. 
  • Ricardo Etchegaray, Titular de AFIP. Las resoluciones y medidas impositivas que impulsa tienen la virtud de generar malas expectativas. El otro día anunció un aumento en la alícuota aplicada a los consumos en el exterior con tarjetas de crédito, y generó una corrida cambiaria. Es partidario de endurecer los controles de cambio, hecho que carece de lógica: cuanto más cierren la canilla del dólar legal, mayores serán los efectos negativos sobre el dolar paralelo

Haciendo un balance, el principal problema que tiene la economía es la presencia de Moreno en la cartera. Su salida, podría generar buenas expectativas. Sin embargo, es el único de la lista que cuenta con cierta autonomía para tomar decisiones: simplemente por que sus palabras representan música para los oídos presidenciales. De hecho, el plan a seguir para combatir la escalada del blue, es el que pensó Moreno: amenazar y patotear a los supuestos cueveros y continuar con la presión sobre los formadores de precios**. También hay boyando un congelamiento de precios de 60 días ideado por el secretario de comercio que aseguran exitoso, pero que ya está mostrando fisuras por todos lados. Aunque en el Coto o Carrefour los precios se mantengan, en otros rubros el rumbo no se modifica. Hasta el quiosco de la esquina remarca los alfajores un 30% o 40% al año.


Desabastecimiento: los oligopolios siempre ganan

La presencia de Sir William, equivale a la continuidad de este camino errático por el que transita la economía y a la necesidad de esperar un cambio de Gobierno en 2015. Sin embargo, no se puede esperar tanto. Como se mencionó anteriormente, sus medidas han fracasado rotundamente Empezó con la carne y el trigo (mercados que destruyó). Luego siguió con la desastre del INDEC. Ahora telefonea a los bancos y casas de cambio para que no dejen escapar el dólar blue
Resalta su poca racionalidad: obliga a los supermercados a congelar precios por 60 días, pero autoriza aumentos a la industria alimenticia. Sus intenciones terminan profundizando el problema.

Kicilloff es ineficiente pero tiene una idea clara del camino a seguir (que es pésimo). Es quien propone el desdoblamiento cambiario, para salir del quilombo en el que está metido la economía. También confía en un plan en el que cambiaría la moneda (¿una reminiscencia del plan austral?).

Marcó del Pont, está subordinada al poder central***. No es la encargada de decidir si es o no conveniente cambiar el rumbo del BCRA. Propone flexibilizar un poco los controles, pero no hace lo propio con el manejo de la política monetaria. Cree en el aumento del crédito mediante política monetaria.
Moreno la tiene entre ceja y ceja. No le queda mucho tiempo de vida: Todavía no aprobaron el pliego que la confirma en el cargo. Es probable que en las próximas elecciones legislativas le ofrezcan un lugar en la lista. 

Por último, Etchegaray no es quien maneja la política cambiaria, pero es el brazo armado del gobierno cuando se trata de controlar la salida de capitales. Hay que reconocerle que en eso ha sido el más eficiente. El problema es que las medidas que ordena el jefe de la AFIP exacerban las malas expectativas que imperan en la economía.

Todos estos funcionarios se subordinan al discurso y coinciden en negar problemas y soluciones propuestas por otros profesionales. Pero no trabajan en equipo: cada uno cuida su quintita. En fin, son títeres que cobran un buen sueldo. 

Con ellos al frente, el futuro no parece promisorio. No obstante, da la sensación de que estos funcionarios no son los principales responsables: es la Presidente quien debe decidir si quiere o no resolver los problemas que ve todo el mundo. 
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* Por si alguno no captó el sarcasmo, me refiero a la enorme cantidad de panquecasos que hubo con el asunto de la elección del Cardenal Jorge Bergoglio como sumo Pontífice de la Iglesia Catolica, luego de conocer sendas encuestas que revelaban que el 98% de los Argentinos se sentían contentos u orgullosos de tener un papa de su nacionalidad. Durante los días anteriores a la divulgación de estos sondeos, tanto funcionarios como dirigentes de "La Cámpora", ultraizquierda oficialista (una incongruencia), periodistas chupamedias o agrupaciones de derechos humanos, boicotearon la designación de Bergoglio (un enemigo delclarado del Gobierno) acusándolo de cómplice con los crímenes de la última dictadura militar. Acusación que nunca fue probada. 
Luego de que se divulgaran las costumbres austeras y la honestidad del ex cardenal, además de la defensa del premio Nobel de la Paz Perez Esquivel y algunas personalidades relacionadas con la CONADEP, las muestras de apoyo del pueblo argentino hacia el flamante Papa se multiplicaron hasta llegar a la unanimidad. Ante tanto poder, la lucha de los revolucionarios k terminaría siendo infructuosa. Entonces la Presidenta, cambio de actitud hacia el Papa, junto con sus principales voces autorizadas. En definitiva, si no puedes con el enemigo, únete. 

** Con un razonamiento bastante estúpido: "ganaron bastante durante 10 años, que ahora hagan un esfuerzo". No es cuestión de poder hacer lo que funcionarios del Gobierno totalmente ajenos al funcionamiento empresarial desean. ¿Es cierto que las empresas ganaron tanto durante 10 años? En caso afirmativo: ¿qué hicieron con los excedentes? ¿los mandaron a sus casas matrices? ¿lo reinvirtieron? ¿lo gastaron en algún año flojo? - Cualquiera sea la respuesta, lo cierto es que una empresa invierte y produce si el resultado financiero le cierra HOY. No importa lo que haya sucedido durante los 10 años que pasaron. Si la empresa en cuestión prevee un mal año, y que encima el gobierno le va a pedir "un poco de esfuerzo", es muy probable que al cabo de un tiempo prudencial, decida irse del país, como Vale

*** En el año 2004, Alfonso Prat Gay hizo algunas recomendaciones a Nestor Kirchner y lo echaron al instante. Redrado, que no es santo de mi devoción, quiso defender la poca autonomía que le quedaba al BCRA y fue forzado a irse. 

**** Al Ministro de Economía Lorenzino, le hacemos el honor de por lo menos nombrarlo acá en el pie de página, ya que en este problema el tipo no interviene para nada. 

jueves, 21 de marzo de 2013

Tema del momento: el atraso cambiario

Agotada la insistencia de los economistas en remarcar los problemas puntuales de nuestra economía, ahora todos ponen el foco en una de las raíces: el atraso cambiario.
Después de padecer durante tanto tiempo estos dilemas, están comenzando a cruzarse las consecuencias: alta inflación durante mucho tiempo genera atraso cambiario, y el mismo, combinado con las ineficaces medidas del gobierno para controlar el aumento de los precios, realimenta la inflación

Simplificando, el llamado "atraso cambiario" sucede cuando el porcentaje de aumento en el nivel general de precios doméstico supera al porcentaje de variación en el tipo de cambio nominal (oficial). 


TCR = (E P*)/P

Donde E es el tipo de cambio nominal bilateral, P* es el indice de precios del país extranjero y P el indice de precios doméstico. Si dividimos las magnitudes, obtendremos el valor tipo de cambio real. La disminución de este coeficiente nos indicará cuanto se reduce el TCR en un período de tiempo que determinemos de modo arbitrario. Para regresar al punto deseado (que puede no ser el equilibrio) hay que ajustar precios internos o tipo de cambio nominal ya que P* es exógeno. 

No vale la pena ahondar sobre las causas de esta situación que se viene presentando desde hace rato, ya que es mejor escuchar las explicaciones de los especialistas. 

Si tomamos como ciertos los datos oficiales, éste es un problema que no debería preocupar. Es una pena que el desempeño de la economía y las medidas de emergencia que toma el Ministerio de Economía, sean los propios encargados de "deschavar" la realidad:
  • ¿Existirían los controles de cambio tan estrictos si el atraso cambiario no fuera tal?
  • ¿Es lógico que haya trabas a las importaciones si está todo bien al respecto?
La respuesta a todo esto es NO. Si todo transcurriera como nos indica el mundo rosa del oficialismo, no sería necesario andar escribiendo esto. Ante todo, hay que mencionar que los datos que proporciona el INDEC hace rato que no son creíbles. De este modo, la posición del gobierno cae en descrédito automáticamente.

LOS CONTROLES DE CAMBIO

La idea del gobierno de desterrar el uso de otras monedas es más que loable. Sin embargo,  el accionar oficial es el primero que conspira contra los propios anuncios. Con la forma en la cual se aplican los controles de cambio, es imposible fomentar el uso de nuestra moneda. 

El cepo cambiario, no es solo un problema para ahorristas en divisas o viajeros ocasionales (como suele relativizar la gente del Gobierno). Afecta gravemente la inversión extranjera directa ya que se han bloqueado todas las operaciones de reparto de utilidades y giros al exterior. Quien tenga la intención de invertir y no tenga la libertad de hacer lo que quiera con sus utilidades, puede elegir algún país de la región que le proporcione la seguridad necesaria. El costo de oportunidad es enorme: miles de millones de dólares en inversión física que no ingresan, puestos de trabajo nuevos que se pierden y algún que otro punto porcentual en el crecimiento del PBI que se resigna. 

Otra cosa: la escasez de divisas en el mercado, genera la aparición de mercados paralelos en el que se negocia un excedente marginal a precios mayores. No es otra cosa que el dólar blue. 

LAS TRABAS A LAS IMPORTACIONES

Por más que algún que otro ministro ligado al tema de la producción* intente justificar inocentemente que las divisas que se niegan al público minorista, son las que se utilizan para sostener el proceso de sustitución de importaciones de este glorioso modelo, la realidad es que el grueso de las empresas (sobre todo PYMES  o proveedores de servicios de post-venta) tiene muchas dificultades para obtener los insumos necesarios para llevar a cabo el normal funcionamiento de su actividad productiva. En caso de que la empresa en cuestión consiga los insumos importados, aunque no haya problemas para sostener el nivel de producción, debe incurrir en costos tanto monetarios como de tiempo. 
En fin, muchas empresas terminaron cerrando, suspendiendo personal o reduciendo horas, pero no exactamente por una eventual caída de la demanda. 

De este modo: ¿Es posible que la industria local (de bienes de consumo) compita con el resto del mundo, si por simples trabas burocráticas tenemos un componente adicional en los costos de producción? ¿que sucede si a eso le adicionamos los conflictos gremiales, la inflación elevada y demás pormenores de la economía?... En fin, el resultado es que hay menor competitividad y avalancha de productos importados. El Gobierno, simplemente, frena la importación de bienes de consumo para evitar el ajuste vía devaluación, que en una economía dolar-dependiente como la nuestra va a ser inevitable, hecho que se refleja en la cotización del dolar blue

Pero no termina ahí. Si un país X detiene las importaciones provenientes del país Y, es muy posible que Y no se quede de brazos cruzados: en algún momento los productos de X sufrirán el mismo trato por parte de Y.. Se agudizarán los problemas en el sector exportador. Se combinan problemas de competitividad con falta de mercados.

Ergo: ATRASO CAMBIARIO.

*Lease, Debora Giorgi o Julio De Vido. 

viernes, 15 de marzo de 2013

Otra gaffe más

En su afán por demostrar las bondades del modelo, la Presidente se está pareciendo más a Jorge Hané presentando su diurético adelgazante que a un Jefe de Estado realizando tareas institucionales que le competen.

Hace un par de días, en otra de sus apariciones como publicista profesional para presentar un plan llamado "Argentina Innovadora 2020" en el que resalta la producción de algo que es parecido a la papa pero que no es papa si no que es el yacón (Smallanthus sonchifolius), cometió el error de mencionar una incoherencia: 
"La diabetes es una enfermedad de gente de alto poder adquisitivo"

La enfermedad en cuestión, en muchos casos es congénita. No tiene nada que ver la condición socioeconómica del afectado ya que constituye un trastorno metabólico y no un virus o bacteria en particular. En otros casos, se puede contraer debido a eventos tales como mala alimentación o malas condiciones de vida. 
Citando a Wikipedia (Diabetes Tipo 2):
"Las bases genéticas y moleculares de la diabetes mellitus tipo 2 siguen estando poco definidas, pero se sabe que esta enfermedad se debe en su base a factores genéticos (concordancia en gemelos monocigóticos del 69-90% frente al 33-50% en la diabetes mellitus tipo I y en gemelos dicigóticos de 24-40% frente al 1-14% en la diabetes mellitus tipo 1) aunque estos están estrechamente relacionados en cuanto a su grado de expresividad con los factores ambientales ligados al estilo de vida como pueden ser el sobrepeso, la ingesta exagerada de alimentos, la relación de polisacáridos de absorción rápida o de absorción lenta consumidos, la actividad física realizada o la edad".
Si Cristina solo hubiese dicho que la enfermedad tiene que ver con las personas que comen mucho y mal, el hecho, a lo mejor, pasaba a la historia sin pena ni gloria. Pero solo de la retorcida lucha de clases que tiene en la cabeza pudo salir la idea de que los ricos pueden comen mucho y mal, además de ser víctimas del sedentarismo.
Nada más lejos de la realidad: en los barrios pobres, el sedentarismo es tan alto como el de un oficinista o empresario adinerado, con la diferencia de que la calidad en la alimentación de la gente en tales condiciones de vida es inferior, y la posibilidad de realizar deportes y actividades ociosas disminuye considerablemente. 
Ese pequeño dato, es la diferencia entre decir algo lógico y una paparruchada que te pone en un lugar de ignorante.  

Una persona con mayores recursos tiene más posibilidades de prevenir la enfermedad. También cuenta con mayor solvencia a la hora de afrontar los gastos en caso de contraerla. Pero eso no significa que sea más propensa a tener diabetes. 

En fin, un Presidente no debería demostrar su ignorancia de ese modo ante las cámaras. Es posible no conocer cuestiones básicas acerca de algún tema en particular, no somos perfectos. Pero lo de Cristina es inadmisible.

El error principal de la Jefa de Estado, es el de hablar prácticamente a diario acerca de temas cuasi cotidianos (mejor dicho, de boludeces). Hechos de importancia vital, como presentar el llamado a licitación para la construcción de cloacas,  la construcción de 20 viviendas básicas, el otorgamiento de 200 créditos para jubilados, algún sorteo del plan PRO.CRE.AR. (al mejor estilo Riberiito) o presentar un plan de producción de un tubérculo  no se corresponden con las tareas institucionales del Presidente (1).   

Por inercia, hablar tanto (al pedo) lleva a cometer errores como el citado en esta entrada. Si se trata de un asunto intrascendente es posible que enerve los ánimos de cierto grupo de personas (en este caso los diabéticos). El problema se puede volver grave si la palabra incide sobre las expectativas de los agentes (2)
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1) Imaginemos a Barck Obama ocupando micrófonos para informar la reparación de cloacas en la 5ta Avenida o la compra de patrulleros en Springfield. Esto en realidad es imposible ya que Estados Unidos es un país federal.

2) La omisión de la palabra también tiene sus costos: Ni Cristina ni los funcionarios admiten la mayoría de los problemas que aquejan a la economía. Esto produce un reacomodamiento en las expectativas de los agentes. Si usted le pregunta a cualquiera si cree que el actual Gobierno va a solucionar el problema de la inflación, el 95% va a responder "no".

viernes, 15 de febrero de 2013

Inflación: llegamos al final del camino

Durante los últimos 7 u 8 años se escucharon sendas advertencias acerca de los peligros que podría traer el hecho de hacer la vista gorda ante un rebrote inflacionario.

La vieja leyenda de que "un poco de inflación siempre viene bien" ha quedado en el olvido algunos años atrás. En esos momentos, se advertía sobre la posibilidad de que la dinámica inflacionaria terminara por agotar los bolsillos de todos los agentes económicos (públicos y privados). En fin, los supuestos beneficios de que aumenten los precios resultarían contraproducentes. 

En una primera etapa, la inflación con tipo de cambio nominal anclado puede motivar al público a incrementar el consumo*. El ahorro pasa a ser una opción poco conveniente. Ante esta situación, el consumo de bienes durables puede ser una buena opción para ganarle a la inflación. Por lógica, la demanda agregada se incrementa y la inflación resulta buena

En una segunda etapa, empieza a incidir la oferta insuficiente de bienes**. La demanda supera a la oferta y por lógica los precios comienzan a incrementarse. Luego, comienzan a surgir los pedidos de incrementos salariales por parte de los agentes económicos con el objetivo de no perder poder de compra. Si la tasa de inflación supera a la tasa de devaluación, el aumento de la demanda se traslada en parte a un aumento en las importaciones. 

En una tercera etapa, los agentes empiezan a guiarse por la tasa de inflación esperada y no por la inflación actual***. Por lo tanto, los pedidos de incrementos comienzan a superar dicha tasa actual. Las empresas deberán elevar los precios para mantener rentabilidad u operatividad. 

La última es la que estamos viviendo hoy: los aumentos salariales no son suficientes para cubrirse de la inflación. El salario real comienza a caer. El consumo y la demanda agregada hacen lo mismo. Es aquí donde la inflación se convierte en algo muy malo. Si en etapas anteriores los precios se elevaban producto del consumo ascendente o dicho aumento incentivaba al mismo, hoy es el factor que ocasiona su declive.

El sector público no puede afrontar las demandas salariales ante la caída en la recaudación real. Las provincias comienzan a ver comprometidas sus finanzas y se vuelven dependientes del humor presidencial para con cada gobernador.

Los privados pueden afrontar dichas demandas, pero debiendo recurrir al aumento en los precios de los bienes que producen o comercializan. La ecuación es muy simple: si se elevan salarios, suben los costos laborales que solo pueden ser solventados aplicando un aumento en los precios. A esto, debemos sumar el contexto recesivo en el que estamos inmersos. Hay posibilidad de caída en el empleo y la producción.

El daño es mayor si tenemos en cuenta de que con tasas inflacionarias elevadas, la inversión se torna inviable. En el caso particular de nuestro país, no solo el incremento en la tasa de interés nominal retrae la inversión. También entra en juego el desastre del INDEC y la incertidumbre que esto genera en el posible inversionista. Sumemos la desaparición del mercado de capitales luego de la estatización de las AFJP y las últimas regulaciones sobre el mercado accionario, además del cepo al dólar y la imposibilidad de girar dividendos al exterior y tendremos un mejor panorama de la dificultad que tienen las empresas para financiar posibles inversiones. 

Adicionemos un factor importante: la política de ancla nominal del tipo de cambio o devaluación administrada, teniendo en cuenta la estructura de nuestra economía y la elevada inflación, es seguro que el tipo de cambio real se va a apreciar. Esto genera un abaratamiento de los bienes y servicios producidos en el exterior. Se elevan las importaciones y caen las exportaciones netas. 

Por último, se genera una caída en la demanda monetaria que nos conduce a una huida de la moneda local hacia otras de mayor calidad. 

En base a esto, podemos explicar los manotazos del ahogado de la gente del Gobierno: 

  • Cepo al dólar
  • Limite a las importaciones
  • Controles de precio
  • Limites a los viajes al exterior
Todas estas medidas causan muchas molestias. Algunas son personales y no tienen mucha importancia. Otras, pueden generar retrocesos en la producción y el empleo. 

Los límites a las M ayudarán a mantener XN, pero la economía se volverá cada vez más dependiente de las X de commodities. Empleo y producción del sector importador caerán. El consumo de los locales se resentirá aún más****. La presión sobre los precios de algunos productos cuya producción es mixta (algunos importados, algunos producidos localmente) se incrementa. 

Teniendo en cuenta que el BCRA no hace nada por reducir la inflación y emite a tasas cercanas al 40% anual, los agentes, al no poder consumir, empiezan a huir de la moneda. El freno a la actividad y la apreciación del TCR reducen el saldo de las XN. El BCRA empieza a tener problemas para conseguir las divisas necesarias para sostener las importaciones de bienes e insumos de capital. Para evitar la sangría de divisas, comienzan las restricciones al mercado cambiario y se profundizan en las importaciones. Pronto llegarán el dólar BLUE y la brecha cambiaria


Hoy estamos viendo los resultados: economistas hablando del rodrigazo y todo lo relacionado con el control de precios que quieren forzar o excusas ridículas con alto contenido ideológico en la que critican a otros gobiernos que ya (por suerte) pasaron a la historia y no hablan de soluciones al problema. También aprovechan el contexto para seguir pegándole a los medios.

Ahora toda la atención está puesta en lo que pueda suceder el día 61 (el día después del vencimiento de los acuerdos de precios)

PD: Agrego ésto.
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*Sobre todo, el consumo de bienes durables
**Al haber inflación, las tasas de interés nominales se elevan. Las reales se convierten en negativas. La inversión baja. 
***Cuya tasa es mayor a la de inflación actual
****Teniendo en cuenta el factor ingreso real

viernes, 1 de febrero de 2013

Dejemos de engañarnos

A esta altura parece ser el único consejo valedero para un empleado que lucha por no perder por goleada con la inflación. Hay que reconocer que si Cristina ganó con el 54%, son muchos los que se engañan permanentemente ante los anuncios del Gobierno. Ni siquiera es la Presidente quien engaña al público. Es la audiencia quien recibe información falsa y decide aceptar la mentira. 

Resulta muy difícil digerir artículos como éste, cuando uno sabe que por cuestión de lógica, el anuncio del aumento del mínimo no imponible realizado el otro día por la presidenta es una lisa y llana venta de humo al por mayor. Es casi como discutir la Ley de Newton. 

Lógica pura: el 28/01/2013 se realiza el anuncio de un aumento en el piso del Mínimo no Imponible del Impuesto a las Ganancias para los asalariados, de un prodigioso 20% después de 21 meses y 50% de inflación acumulada (siendo generoso con las cifras). Hasta acá todo bien, solo que la Presidente no parece haber tenido en cuenta de que las paritarias cierran cómo mínimo en Marzo. Según los cálculos que hacen los propios sindicalistas, un lógico +25% de aumento en los salarios, devuelve todo a la situación anterior. 
Ergo, toda la sanata desperdigada en esta nota panfletaria, en cuestión de mes y medio carece de sentido. El "esfuerzo fiscal" de $ 8.000 M pasará a la historia en cuestión de días. 

Es probable que la venta de humo oficial constituya en realidad una cortina de humo: los sindicalistas están entre la espada y la pared ya que podrán evitar regresar a la misma (o peor) presión fiscal de 2012 si solicitan mejoras salariales no mayores al 20%. En ese caso, si habrá costo fiscal para el Estado. Pero los asalariados van a perder el partido con la inflación por bastantes goles. Más que un beneficio a los trabajadores, parece una trampa tendida por Gobierno a los sindicalistas. Inteligente, pero puede resultar un arma de doble filo. 

Las expectativas se centran en torno al 30%. Con el 25% que nos regresa a la situación anterior, los asalariados ya pierden. Se activa la posibilidad de "planes de lucha" o pedidos de incrementos exorbitantes. El pedido de +50% en el MNI se puede trasladar a las paritarias. O sea, alguna ligera probabilidad de que se pudra todo.

Cerrando, podemos agregar que el problema central sigue siendo la inflación. El Gobierno trabaja como si esta no existiera, de modo que esta discusión no debería existir. La  verdadera intención es otra: trasladar el ajuste a otros bolsillos. En este caso el de los asalariados. 

Podes engañar a los trabajadores con reducciones en el salario real por un tiempo, pero si no llega el cambio en otras variables involucradas en el proceso inflacionario, o sea si no bajás el 40% anual que emite el BCRA o cortás con las restricciones al sector externo que atentan contra la producción y el empleo, la inflación va a seguir siendo alta. Y la gente cada vez más pobre...