martes, 11 de noviembre de 2014

Quieren bajarme y no saben como hacer..

Finalmente, la receta basada en poner jueces, fiscales y fuerzas de seguridad al servicio de los intereses del Gobierno en el sector financiero, está dando sus frutos. La cotización del paralelo baja de modo directamente proporcional a la suma de efectivos policiales y gendarmes en la city porteña. En los últimos días expandieron las incursiones a Rosario y Córdoba. La amenaza llegó al extremo con la sanción al Banco de Valores. 

No hablemos del desastre en materia de inseguridad que hay en las grandes ciudades, ni de las fronteras colador por donde no solo ingresan drogas y delincuentes, si no que también el contrabando y la fluida salida de divisas a países limítrofes. Las fuerzas de seguridad deben velar por el bien común, o sea.. los dólares del BCRA. 

No solo se ha atacado al dolar blue, si no que también han hecho lo propio con el mercado del liqui y el dólar bolsa. Ambos, no solo representan un puente (legal) para la salida de divisas, si no que también acercan verdes para la compra de bienes secundarios (útiles para la producción).. Ergo, sostienen la actividad a pesar de resultar un método más oneroso para las empresas. Los consumidores son los que finalmente afrontan la carga. 

Lo que hace un par de meses era visto con buenos ojos por parte de los funcionarios de Economía, hoy representa una amenaza a la estabilidad en la cotización oficial de la divisa yanqui. El CCL es la forma legal de obtener divisas a un precio razonable. Como en cualquier mercado, cuanta mayor sea la escasez del bien en cuestión, mayor será el precio. 

En el Gobierno alentaban este tipo de prácticas ya que no afectaban la épica antidevaluacionista de los funcionarios (que se contradice con sus propias acciones) al mismo tiempo que proveía de divisas para insumos a los sectores industriales. La actividad se sostendría (a mayores costos) y las divisas necesarias para afrontar los vencimientos futuros, llegarían de la mano de los acuerdos con REPSOL y el Club de París. 

Todo se derrumbó con el revés judicial en la disputa con los fondos buitre y la impericia para resolver el asunto que desembocaron en un default "parcial" al momento de pagar el cupón del bono discount. Los problemas se agravan con el default del cupón par, que podría disparar alguna que otra cláusula de aceleración. 

Ahora más que nunca tienen que evitar que se escapen los últimos dólares, pero sosteniendo como bandera un tipo de cambio oficial congelado. Todo esto sabiendo que sostener el precio del dólar en $8,50 dado el descalabro macroeconómico en el que nos metieron los propios funcionarios, es una utopía. 

No hay racionalidad en el accionar del Gobierno: mientras no corten la canilla del Gasto Público y la financiación del déficit con billetes, las presiones devaluatorias seguirán presentes. Si no hacen nada con la inflación, el blue seguirá siendo una gran oportunidad para el que actualmente tiene pesos de más. Sobre todo si tenemos en cuenta la baja temporal en la cotización. 

La inflación es elevada y no da señales de que vaya a bajar. El público ya no llega a fin de mes y recurre al spread entre el blue y el tipo de cambio ahorro para pagar deudas con la diferencia obtenida. Con los arbolitos amenazados para que no vendan en forma mayorista y una oferta creciente de divisas blue, el mercado te tira a la baja. 
Controles policiales y cambios en los hábitos del público han llevado tranquilidad a los funcionarios. ¿No hay de que preocuparse? 

No son pocos los visionarios que advirtieron que este tipo de aprietes podrían llegar a ocurrir cuando se estableció el cepo cambiario en 2011. Primero se prohibió la compra rápida de divisas por parte del público minorista; luego se establecieron controles sobre las compras con débito y crédito en el exterior; terminaron limitando la extracción en ATM al adelanto de la tarjeta de crédito y también limitaron este tipo de extracción con un tope; después empezaron a apretar a empresas para que no repartan dividendos; luego combinaron con trabas a las importaciones; ahora aprietan a casas de cambio, bolsa de comercio, corredores, bancos y financieras para evitar que se fuguen las divisas de forma legal. 

Cuando se decide controlar algo, es de cajón que en algún momento va a aparecer alguna vía de escape. El Gobierno las fue tapando a todas en forma escalonada. Este es el motivo por el cual, se perdieron más de la mitad de las reservas. Lo más alarmante del caso, es que nos quieren hacer creer que están en 28 mil millones. Las reservas netas son bastante menores: hay restar los swaps de divisas, los depósitos de bancos centrales extranjeros, los depósitos de los bancos comerciales y la creciente deuda de las empresas con el sector externo (que se estima en U$S 10.000 M). 

En el activo del BCRA queda entonces una porción mínima de reservas y cada vez más LEBACS y NOBACS con la cual hay que respaldar una enorme masa monetaria. Como no estamos frente a un régimen de caja de conversión, no es necesario respaldar la emisión monetaria. El respaldo lo da el publico cuando da por hecho que la moneda local es reserva de valor. La falta de credibilidad en la moneda es lo que provoca la fuga de capitales. Establecer controles al mismo tiempo que el BCRA sigue imprimiendo los billetes que nadie quiere, no nos augura un buen futuro. 

En fin, todas estas medidas no solo afectan a los objetivos puntuales del gobierno, si no que también desalientan una de las pocas vías con las que contaba el publico para salvar sus excedentes en pesos de la desvalorización. Con un mercado de capitales inexistente, estos aprietes demuelen lo poco que quedaba de este.
También están destruyendo una de las pocas vías de financiamiento disponibles para las empresas. Las mismas firmas a las que acuden Débora Giorgi cada vez que se presenta un nuevo modelo de coche o una expansión de planta. 

PD: el título del post deriva de un tema de Damas Gratis.

miércoles, 22 de octubre de 2014

El Gobierno autodestruye la economía

No suena raro pensar que el fin de la gestión de Fabrega, puede significar la yihadización de la economía que prácticamente ha quedado en manos de los talibanes de "La Cámpora" y algún otro que aprovechó y se metió en el baile. El nuevo Presidente del BCRA no pertenece a la corriente militante de Maximo "FIFA" Kirchner. Pero tampoco proviene de filas peronistas. Es un simple ñoqui que está prendido de la teta del Estado desde la época de Carlos Saúl.
Con su poca o nula experiencia como banquero central, pocas serán las chances de revertir la dinámica inflacionaria y la paulatina pérdida de reservas

En fin, Kiciloff logró correr Fabrega. ¿Y ahora que?

Con el viejo funcionario, la cosa no iba bien pero al menos la confianza seguía en pie. Ahora ni eso. Ponen en su lugar a un tipo que viene azotando al sistema financiero con controles que no hacen más que espantar a los últimos especuladores que podían dar liquidez al sistema. Ahora será el BCRA el encargado de controlar aún más las transacciones del sistema financiero. Cabe aclarar que van a poner bajo la lupa, a operaciones que son legales. El dólar MEP o el Contado con Liqui eran hasta el momento las únicas vías de escape hacia el dólar.

QUERER NO ES PODER

El flamante Presidente del BCRA, se está tomando el trabajo de calmar a los bancos y a todos sus contactos en el sector financiero. La premisa es no vamos a devaluar
Lamentablemente, las presiones devaluatorias no son algo que pueda controlar el Gobierno con la intención o anunciándolo (para luego incumplir en cuanto la situación se vuelva insostenible)

Si Vanoli quiere cumplir con sus promesas, deberá molestarse en hacer lo mismo que hacía Fabrega: recomendar al Ministro de Economía que mejore la situación del fisco. De este modo, podrá derramar menos pesos en la economía, que en este momento y dadas las expectativas, van directo a dólar en cualquiera de sus versiones: oficial, blue o bolsa.  

Sin embargo el Ministro hace todo lo contrario, festejando en forma desmedida los ya conocidos miniciclos de estabilidad hasta que la inflación se coma la devalueta precedente, para necesitar una nueva corrección. 

INFLACIÓN: DE MAL EN PEOR

Se está dando una inusitada mezcla de caída de la actividad con recesión, que a esta altura resulta ingobernable. Todo esto a pesar de los duros embates de la recesión en la que permanece la economía desde hace más de un año. 
Se supone que una situación de este tipo puede influir para que los precios bajen. La demanda agregada se resiente y la oferta existente resulta abundante, lo que deviene en una baja en los precios. Con el afán de recuperar lo perdido, empresas y empleados bajan sus precios para reactivar el mercado. 

De hecho, esta es la situación que se da en nuestro país con la demanda monetaria*. El público se anticipa demasiado rápido a las propuestas del gobierno. Como ya sabe que va a emitir para seguir expandiendo el gasto, se espera una mayor tasa de inflación. De este modo, la caída en la demanda de dinero está asegurada. 

El verso de la puja distributiva opera en verdad, pero fogoneado por otros asuntos en los que tienen injerencia tanto la autoridad monetaria como el Ministro de Economía

Si seguimos un orden de causalidad, es el Gobierno el que ha generado la la tan mencionada inercia inflacionaria. El que crea que la inflación es un problema que se da en los últimos años o durante la última gestión de Cristina, está totalmente equivocado. Hoy , el problema simplemente explota. Es el final del camino comentado varias veces en este lugar.

Podemos remontarnos al año 2004 cuando Kirchner echa a Prat Gay del BCRA (que intentaba seguir un plan de metas de inflación) y comienza con la política de "Tipo de Cambio competitivo" lo que implicó un TCN artificial por encima de la paridad en el mercado de divisas. Un nuevo "1 a 1" a un precio que garantizara competitividad por algunos años. El exceso de divisas provenientes del campo, el turismo y el superávit energético invitaba al BCRA a intervenir comprando dólares a cambio de pesos esterilizados parcialmente. De este modo, la autoridad monetaria no vigilaba los agregados monetarios, si no que era cómplice de la política económica innecesariamente expansiva del gobierno. 

A su vez, es necesario aclarar que fue el propio gobierno de Kirchner el que dio inicio a la famosa puja distributiva, incitando a los sindicatos peronistas a que exigieran un numero mayor en las paritarias. 
Teniendo el poder de fragmentar a los sindicatos para que no tengan poder de negociación, el ex-presidente optó por recurrir a Moyano y compañía para eludir posibles fricciones.  
Los empresarios simplemente aceptaron y comenzaron a cargar el mayor costo en los precios. El diferencial entre los P de fabrica y los P de venta al público se fue incrementando en un mayor porcentaje dada la cantidad de intermediarios presentes en una economía moderna. 

Desde ese momento, la moneda nacional no detuvo su apreciación real. Los margenes fiscales logrados por el gobierno de Nestor se fueron achicando hasta llegar al momento en el cual los funcionarios se vieron en la necesidad de empezar a maquillar las cifras o acudir a la épica para saquear cajas. Cayeron como desde el cielo la nacionalización de las AFJP, la apropiación de fondos de otros organismos autárquicos o la intención de recurrir a las reservas del BCRA para el pago de los servicios de la deuda externa. Se nacionalizó la compañía petrolera privatizada por ellos mismos con similares excusas. 

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La emisión Monetaria para financiar el Gasto Público. los funcionarios siguen insistiendo en la fórmula antineoliberal de evitar el ajuste fiscal. Para ello, deben derramar pesos en la Economía que luego serán retirados con emisión de títulos a corto plazo del BCRA. Lamentablemente, no todo el excedente de pesos puede ser retirado. En un contexto de contracción de la demanda monetaria e inercia inflacionaria, quienes todavía disponen de excedentes en pesos atacarán a la moneda nacional cambiándola por bienes que, denominados en moneda extranjera, mantienen su valor en el tiempo. O sea: dólares, euros, turismo en el exterior, etc. Bienes importados (como autos de alta gama) que hasta hace 1 o 2 años parecían subsidiados, hoy parecen prohibitivos hasta para millonarios. 

El cepo cambiario y el faltante de divisas. El endurecimiento de esta medida termina por afectar al nivel general de precios (menor oferta). Pero también afecta al nivel de actividad (falta de insumos para producir). O sea: se produce menos cantidad a precios mayores mientras que el público ya no demanda dicho bien. A su vez, la falta de insumos induce a los empresarios a suspender y despedir empleados. Se acentúa la contracción de la oferta y la demanda.

La falta de dólares asustó a los funcionarios de tal modo, que se vieron en la necesidad de tomar medidas defensivas con tal de no reducir el stock de reservas. Sin embargo, desde el establecimiento del famoso cepo, las reservas no han parado de caer. En casi 3 años de cepo, han aparecido cientos de grietas por las que se han fugado miles de millones de dólares. 

Durante todo este tiempo han tratado de tapar estas grietas: lo que al principio fue una simple restricción para obtener divisas en forma legal, continuó con la prohibición de extraer divisas en el exterior, hacer compras con débito, el establecimiento de impuestos, topes a los adelantos en efectivo otorgados por las tarjetas de créditos, remesas al exterior, dividendos de empresas, impuestos a los autos de alta gama, etc. 

Hoy y de modo destructivo, frenan en forma explicita las importaciones de bienes finales, insumos para la producción, la operatoria en la bolsa de comercio o simplemente establecen límites que rozan lo inconstitucional. Este accionar opera sobre el nivel de actividad. 

También sobre precios. La aparición del dólar blue, el CCL o el dólar bolsa, son la cabal expresión de un desdoblamiento cambiario defacto. Las empresas que tengan que importar bienes finales o insumos deberán recurrir parcialmente a estos tipos de cambio, cargando en el precio final la diferencia entre la cotización efectiva y la oficial. 
En los últimos días, el BCRA comenzó a recurrir en cupos (insuficientes) de divisas para importar este tipo de bienes. 

Cabe aclarar que por estos días, tanto la CNV como el BCRA encararon una virtual militarización** de la city porteña para frenar las cotizaciones del blue y el dólar bolsa. Este paliativo solo puede servir para acumular presión de cara al futuro. Si se les escapa la tortuga, el alza en las cotizaciones es impensada. 

La suma de todos estos problemas da como resultado el estado actual de las cosas en Argentina. 

Uno de los mejores ejemplos para emparentar al déficit fiscal, la emisión y el faltante de divisas que genera las presiones devaluatorias que asustan a los funcionarios es la pésima política energética que consistió en quemar stocks y subsidiar el consumo. La frutilla del postre es la falta de inversión producto de las espantosas condiciones que imponía el gobierno, la hostilidad y la falta de previsibilidad jurídica. 
Mucha gente suele poner el ojo en los planes sociales, que en verdad, representan un pequeño porcentaje de derroche si comparamos con los subsidios a la clase media y alta.

Los problemas cambiarios e inflacionarios se retroalimentan generando un circulo vicioso del cual no podremos salir a menos que el gobierno encare un plan anti inflacionario serio. 

El comportamiento de nuestra economía no resulta ser análogo al de otros países que hayan pasado por procesos recesivos. Deberíamos ser caso de estudio en el futuro. El caso argentino rompe con todos los protocolos presentes en libros del ciclo básico. 


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* Mayor emisión monetaria, genera mayor oferta lo que presiona a la baja del bien en cuestión. O sea, la devaluación del peso, sea en forma oficial o de facto (el dólar blue, el CCL o el dólar bolsa). 

** de esta forma opera el miniciclo de estabilidad cambiaria que se menciona al principio de la entrada.  

miércoles, 1 de octubre de 2014

Con Argentina, metete todo lo que quieras.. con Grooveshark no!

Indignación! 

Resulta que el Juez Griesa, no solo falla a favor de "fondos buitre" si no que ahora nos prohíbe la posibilidad de freerraidear musica

Así no Tommy!

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Por $15 me hago alto dólar

De manera increíble, el Gobierno sigue haciendo todos los esfuerzos posibles por levantar el blue hacia cotizaciones impensadas en los años que precedieron a la instauración del cepo cambiario. 

Cabe aclarar que el blue constituye un mercado pequeñísimo cuya importancia radica en la referencia que implica la cotización de la divisa en el mercado paralelo. Sirve para asentar las presiones devaluatorias sobre la cotización oficial. Si aumenta el blue, mayor será la probabilidad de una corrección en el mercado oficial. Es ficción, pero que alimenta las expectativas. El hecho de que exista un mercado paralelo, es prueba de que acceder a divisas oficiales es infructuoso. 

Los analistas kirchneristas hablan de un mercado ilegal manejado por unos pocos. Sin embargo, si yo quiero dolares por algún motivo no me queda otra que acudir al blue

El BCRA ya no sabe que hacer para frenar las expectativas devaluatorias de los agentes económicos. Si queda clavado en un precio específico, la presión se vuelve insostenible. Si se aplica el sistema de minidevaluaciones, moviliza al público a hacerse de divisas. 

El cepo se ha endurecido, por lo que la canilla que goteaba de a ratos hacia los importadores de insumos y bienes finales se ha cerrado prácticamente por completo. Sumemos el hecho de que partir de la semana que viene la compra de divisas por parte de importadores de insumos y bienes de consumo final, deberá hacerse* vía tipo de cambio MEP o contado con liqui. Esto no hace más que explicitar la estrategia oficial de aplicar la vieja receta del tipo de cambio múltiple** que tan poco resultado da en el largo plazo. Deberían oficializarlo como para ,al menos, dar algo de certidumbre.   

Un claro ejemplo es lo que sucede con las terminales automotrices que ya no pueden producir más ni ofrecer vehículos de gama baja importados. Pero la Presidente les exige que no encanuten los autos. Como solución se ofrecen parches como el llamado PRO.CRE.AUTO. 
De este modo, toda industria que requiera de insumos importados tenderá a detener su producción o producir a mayores costos de la mano de proveedores locales (hasta donde den abasto).

En un país cuya economía está en default y el Banco Central ya no larga las divisas (al TC oficial) para que los importadores cumplan con sus obligaciones, la palabra inversión es inviable. Por lo tanto, los posibles productores de insumos sustitutos de las importaciones, deberán hacer lo que puedan. 

Lamentablemente el Gobierno disocia la dinámica del mercado cambiario con otras variables macroeconómicas que lo afectan seriamente. No hace nada por solucionar los problemas que ya todo el mundo conoce (inflación, déficit fiscal, financiamiento del déficit, falseamiento de las estadísticas) pero pretende sostener el tipo de cambio oficial, omitiendo a la demanda que cada vez encuentra menos caminos para dejar en algún lado esos pesos excedentes que hay en la economía.


"Quédense tranquilos, esto está todo estudiado en profundidad"

Como muy bien menciona el economista Tomás Bulat, el mayor problema reside en la cotización del dólar oficial que pasó a ser un número mentiroso que figura en cualquier pizarra de banco o casa de cambios, pero que en la práctica es inaccesible para casi la totalidad de los agentes económicos. 

En este momento, la única utilidad que en teoría se le puede dar a esta cotización es la de captar a low cost las divisas provenientes de las exportaciones del agro. Pero resulta complicado engordar las reservas mediante esta metodología cuando los agricultores creen que los precios en tranquera que recibirán son demasiado bajos como para desprenderse de la cosecha que continúa almacenada en los silos bolsa. Esto es: recibir el precio de la tonelada de grano a $8,45 - el 35% de retenciones (más gastos de fobbing), lo que les deja un TC inferior a $5,50 mientras que al mismo tiempo se negocia el dólar blue por $10 más. 

Los proveedores de insumos para el agro que hasta hace poco importaban a tipo de cambio oficial, ya no podrán hacerlo ya que solo se les permite utilizar el tipo de cambio paralelo legal. Así, los productores pasarán de tener rentabilidad extraordinaria a incurrir en pérdidas. El Estado que tan presente se hace al momento de recaudar ganancias, una vez más se borra en épocas de vacas flacas.  

No es muy complicado encadenar este suceso con las medidas comentadas a continuación. 

MEDIDAS QUE LEVANTAN POLVO

Si la inacción oficial asegura presiones inflacionarias, las últimas leyes cocinadas en el Congreso solo pueden empeorar el panorama. Comencemos: 

Ley de Abastecimiento, Precios y Consumo

Los funcionarios han demostrado ser incapaces de pelear contra la inflación apelando a medidas lógicas. Aumentar del gasto por encima de la recaudación sin financiamiento genuino (tomar deuda) y darle a la maquinita para satisfacer las demandas del tesoro, agravan el panorama actual. 
La respuesta es redoblar la apuesta de la mano de leyes con un razonamiento del tipo "está todo bien pero los empresarios nos boicotean". Siguiendo esa línea no resulta ilógico disponer de controles policiales a precios y cantidades. 

El hecho de que un funcionario que en su vida laburó tenga el poder de indicarle a un empresario cuánto debe producir y a qué precio, no puede tener un final feliz. Estamos ante un eventual retraimiento de la Oferta Agregada. No son casualidad los despidos y suspensiones. 
Todo lo que podrían haber logrado con un ajuste ortodoxo (políticas fiscal y monetaria contractivas), lo van a lograr con leyes extravagantes como esta. La diferencia está en el orden. Bajo la primera modalidad, puede ser doloroso. Bajo la segunda, puede terminar en graves consecuencias políticas y sociales. 

Todo parece indicarnos que esta ley apunta fundamentalmente al sector agropecuario, que cuenta con algunas reservas en granos que en el gobierno ven como agua en el desierto. 

Se desconoce el grado de aplicabilidad. No creo que resista por mucho tiempo la confiscación sin que haya cese en la comercialización y ruralistas cortando rutas. Todo esto teniendo en cuenta un entorno entre 6 o 7 (en términos inflacionarios) veces peor que durante el interminable paro realizado por la mesa de Enlace en 2008. El cese en la comercialización en este momento, no le dejaría otro camino al BCRA que una feroz devalueta correctiva con consecuencias políticas desconocidas. Cómo mínimo, es una provocación a la alteración del orden. El objetivo puede ser forzar una salida heroica y no hacerse cargo de nada. Como sea, que no sorprenda de que el blue este llegando a $15. 

Se habla por ahí, que intentarán reflotar la reforma del Código Civil para tratar de cerrar el círculo. 

Default y cambio de jurisdicción de pago

Los medios parecen haber olvidado la pelea con los fondos buitres. Pero sigue complicando a la economía (aunque en el gobierno le resten importancia). La futura ley para cambiar la jurisdicción de pago, puede asegurar un default eterno que implicará mayor déficit de divisas. Esto podría darse a raíz de una eventual declaración del juez Griesa. 

Con las vías de obtención de divisas obturadas, no hay forma que el tipo de cambio oficial no tienda a subir. A eso adicionemos la mala costumbre de cubrir el déficit fiscal con emisión monetaria. Todos esos pesos que se suman a la economía, no son deseados por los agentes económicos a quienes solo les queda la opción de recurrir a la compra de divisas. Los importadores se apuran por realizar sus respectivos negocios y los exportadores retrasan los suyos. 

El contexto genera presiones devaluatorias. No se que esperan Kicillof y compañía. 

EX-POST: Cotización del dólar al momento de publicación. 


* Sugerencia de la secretaría de comercio
** como resultado de esto, los diferentes TC son: Blue (informal), MEP, CCL, Tarjeta, Ahorro, Oficial y exportador (ordenados por orden descendente). 

lunes, 1 de septiembre de 2014

Como armar un chiquero en 10 días

(Otra vez utilizando el título de la película How to loose a guy in 10 days )

En la última semana y media, el panorama se ha agravado considerablemente. 

1- El déficit fiscal se está descontrolando. Los datos del mes pasado son bastante dolorosos de leer. Julio reporta un 56% más que el mismo mes del año pasado. A simple vista, uno concluye que el final no va a ser feliz. Los policymakers no parecen estar al tanto del problema y siguen gastando a lo loco, a pesar de que la recaudación (que es récord) no soporta los guarismos de semejante magnitud. Para solucionar el problema inflacionario que deriva de la madre del borrego, empezaron a manipular nuevamente cifras del INDEC. 

2- El Gobierno comienza a caer en la aplicación de leyes extravagantes como la Ley de Abastecimiento o la Ley Antiterrorista para intentar contener precios, limitar los despidos y asegurar un piso en el nivel de actividad. Quieren venezualizar la economía, a pesar de que las pruebas que nos ofrece el país bolivariano son las peores.

3- El default es un hecho. Lo que parecía un "desacuerdo ex-profeso" con los fondos buitre, con el tiempo se va convirtiendo en una realidad. En 2015, cuando venza la cláusula RUFO, Argentina no va a acatar el fallo de Griesa. Las consecuencias son desconocidas.
Los economistas adelantan que esto implicaría un cierre definitivo a las posibilidades de recurrir al financiamiento externo pretendido por los funcionarios para sostener la fiesta, aunque sea con copetín de cuarta.

4- La orden de Kicillof hacia Fabrega tendiente a bajar tasas de interés para evitar que caiga el consumo duró muy poco: al Presidente del BCRA no le quedó otra alternativa que elevarla un punto (luego de una baja de 3) para contener la la exacerbación de la huida al dólar que llevan a cabo los agentes económicos desde hace varios años. Pero la medida llegó tarde y fue interpretada como un cambio permanente en las reglas de juego: el Blue superó los $14,20. De todos modos, con los pronósticos de inflación en mano que rondan en un 40% anual, también incidió la idea de que una suba de tasas de un punto es insuficiente. Deberían haber elevado un 10%, por lo menos para evitar la continua sangría de depósitos de Plazo Fijo, que ya pierden de modo pasmoso con la inflación. 

El dólar y los problemas cambiarios

El vaticinio de que habría problemas con el nivel de tipo de cambio después del Mundial, se está cumpliendo a la perfección. Se acerca rápidamente la situación vivida en Enero, cuando de un saque y en forma desordenada, se devaluó el peso un 24%. Con una diferencia: la situación económica es considerablemente peor. Una devalueta más de esas características no sería tomada con tanta tranquilidad por los agentes económicos: durante el mes de Enero, la actividad es considerablemente menor al resto del año. 

Por otro lado, los individuos comienzan a anticipar con mayor precisión los movimientos del Gobierno. Esto implica una cobertura anticipada ante los hechos. Por eso es más que entendible la huida oficial hacia un dólar un poco más alto. También la escalada del Blue. 

La Ley de Abastecimiento 

Es imposible predecir el grado de aplicabilidad que tiene la futura nueva Ley de Abastecimiento: con la que está vigente no han hecho demasiado. Ergo, al ser recontraineficientes para todo lo que hacen, es de suponer que alguna vía de escape van a dejar abierta. Esto implica una fuga hacia ese sitio, lo que significa mayores costos para la sociedad. De hecho, demostraron ser inútiles al momento de redactar leyes y resoluciones, lo que llevó a varios jueces a declarar la inconstitucionalidad de la nueva normativa (ejemplos hay de sobra pero nombro uno solo: el "7D")

No creo que hacer quebrar empresas por obligarlas a producir por debajo de sus costos sea una solución pensada para el largo plazo. Tiene cierto parecido al plan que aplicaron los Soviéticos con los Nazis durante la Segunda Guerra Mundial, que consistía en abandonar sus ciudades en ruinas antes de que el invasor pudiera acaparar los recursos existentes. 

Si el plan es imitar a Venezuela pueden olvidarse: es inaplicable en este país. No imaginemos demasiado aguante por parte del público local ante una situación de desabastecimiento como la vista el domingo pasado en el programa del gordo Lanato. Podemos soportar la corrupción extrema, el clientelismo y algunas malas medidas económicas. Pero no el totalitarismo, después de haber escuchado las diatribas oficialistas antidictadura durante más de 10 años. 

El Estado no controla la calle desde hace rato. Los inspectores podrán requisar algunas empresas de renombre para sembrar el terror. Pero no cuentan con el apoyo militar ni las fuerzas de choque con las que cuenta el presidente venezolano Nicolás Maduro para llevar a cabo ciertas operaciones facultadas por leyes de este tipo. 
Tampoco pudieron cooptar la totalidad del Poder Judicial. Tienen jueces que no avalarán este tipo de atropellos. 

Con que haya un solo día viviendo esta situación, es suficiente para que empiecen a preparar el helicóptero. Ese mismo que llevó a Fernando De la Rúa en Diciembre de 2001.

martes, 12 de agosto de 2014

Los buitres calientan la pantalla

Divino debate en el programa de Sylvestre por C5N. 


Lo que debía ser una discusión acerca de los fondos buitre, devino en una pelea entre economistas (o personas que dicen serlo) en la que se perdió el eje. El conocido D´Atellis fustigó a Jose Luis Espert con el as que todo K lleva bajo la manga: acusar a los demás de ser funcionales a los buitres y conspirar contra el interés nacional. 

Sin embargo, nadie sabe explicar que es más funcional a los buitres: si pagar cash la sentencia o la actual situación que forzó el Gobierno. 
Cumplir con la sentencia luego de haber agotado la ultima instancia judicial de apelación sin embarrar la cancha, quizás hubiese significado la solución a este conflicto. 
Esto es así porque se pagaría solo por mandato judicial y no por haber acordado con los buitres. De este modo se desactiva la cláusula RUFO. 

Los economistas oficialistas siembran el terror con esta cláusula. La utilizan para justificar el desacato. Luego del no cumplimiento y la lluvia de declaraciones por parte de los funcionarios, es conveniente no hacer nada hasta Enero de 2015. Se desconoce la real intención de Cristina: si va a pagar o no. 

EL DÉFICIT FISCAL

No se entiende como puede haber gente que niegue lo que Espert menciona: vivimos incurriendo en crisis de deuda porque pasamos la mayor cantidad de años inmersos en déficit fiscal. En otras palabras: nos endeudamos para bancar el déficit fiscal y no para financiar inversiones en capital e infraestructura. 

¿Que significa esto? Muy simple, lo que uno pide prestado debe devolverse (incluyendo el interés claro está). Si uno no genera las condiciones necesarias para devolver lo adeudado, la cuenta se va agrandando paulatinamente. 
En este país no solo no se generan tales condiciones, si no que se gasta cada vez más. Y ese gasto debe financiarse de alguna forma. 

Delgado* tiene razón en distinguir las causas del actual litigio con los llamados Fondos Buitre con otros defaults del pasado. Si individualizamos el hecho, podría decirse que no hay correlación entre las dificultades que el país deberá afrontar por no cumplir con el fallo de Griesa y las dificultades que afrontó en el pasado, por ejemplo, con la declaración unilateral de default en el año 2002. Es pura y exclusivamente elección del Gobierno haber caído en tal situación.

De todos modos Espert siempre tiene razón cuando nos habla de esos 50 años sumergidos en déficit fiscal ya que en ultima instancia, el mismo constituye uno de los hechos generadores de un default. Sobre todo si se vuelve infinanciable**. Es el déficit fiscal el que nos ha llevado a dilapidar las reservas de divisas, que derivaron en la necesidad su utilización para pagar los compromisos externos.

En 10 años de modelo, el gobierno ha elegido no endeudarse con el mundo para bancar el gasto público (siempre en aumento). Pero desde el acuerdo con YPF al arreglo con el Club de París, los funcionarios habían dado todas las señales posibles de que planeaban utilizar esa vía de financiamiento. Quizás se dieron cuenta de que la fiesta de la emisión monetaria para bancar el gasto había hallado un límite. La actual situación de default en la que se encuentra el país obliga al Gobierno a elegir entre recortar el gasto público o aumentar la emisión monetaria para sostenerlo (en niveles reales). Se da por finalizada la intención de endeudarnos para sostener la fiesta. Que no nos sorprenda asistir a un escenario de incendio inflacionario. 

Tanto Bercovich como D´Atellis utilizan MAL la palabra ajuste ya que la utilizan en seco y no acompañándola con el termino fiscal. A su vez, engañan al ciudadano de a pie cuando emparentan al temido recorte fiscal con un eventual ajuste en Educación, Salud, Defensa, Seguridad o Desarrollo Social. O sea, generalizan para desacreditar al economista ortodoxo

La realidad indica que el Gobierno que aboga por el gasto público para sostener la actividad ha descuidado terriblemente a los sectores citados: las escuelas se caen a pedazos, los docentes viven de paro en paro, los hospitales están en un nivel lamentable, faltan los insumos; las fronteras son un colador y la población civil está asolada por la inseguridad y el narcotráfico. Todo esto en un contexto de presión impositiva récord. 

Cuando se habla de recortes, los economistas centrados se refieren a que hay sectores en los que se puede tranquilamente actuar sin necesidad de afectar los servicios esenciales para los contribuyentes. O sea, empezar a eliminar gastos innecesarios. Aerolíneas Argentinas, Fútbol Para Todos, funcionarios y familiares ñoquis, etc. Nombrar 7000 nuevos ñoquis en un contexto deficitario, es un hecho que obliga a darle la razón a Espert. 

Es preferible desgravar el consumo o quitar presión impositiva a sectores productivos por el costo que implican esos 7000 nuevos ñoquis, que inventar una nueva oficina burocrática para albergar a los mismos. 

Al mencionar la palabra ajuste y no el término ajuste fiscal, los dos economistas k le dieron la posibilidad al calvo representante de los buitres de que los retrucara con un hecho que es muy cierto: el ajuste ya se está dando. El sector privado ajusta salarios por debajo de la inflación; ajusta puestos de trabajo; ajusta el consumo, etc. 

Quienes nos gobiernan, evidentemente no entienden que hay un problema. 

* Uno de los participantes en el debate de referencia
** Recaudación y/o emisión monetaria. 

martes, 5 de agosto de 2014

Llegó la hora de lavarse las manos

Es lo que empieza a suceder luego de que cayera todo intento de negociación con los llamados buitres en el ultimo día que le quedaba disponible al país para desligarse de este lío. El BNY Mellon, Kicillof, CFK, Capitanich, Griesa, holdouts, holdins, Guillermo Nielsen, etc, etc y todo implicado en lo que no es otra cosa que un nuevo default que afectará inevitablemente la macroeconomía nacional, que viene derrapando desde hace rato. 

Antes de empezar que quede en claro algo: son los bonos reestructurados los que entraron en default. Los bonos en poder de los holdouts, ingresaron en cesación de pagos en 2001. 

Nadie acepta su error y todos se desligan de su responsabilidad. Quienes estuvieron en la primer reestructuración se lavan las manos y no aceptan los errores (mínimos tal vez) que contribuyeron a formar este problema que amenaza con propagarse rápidamente. Las consecuencias son desconocidas. 

El default es por lo menos controversial. No se sabe con precisión si "el pago" realizado por Argentina o si el acuse de recibo por parte de los bonistas, es lo que realmente certifica la realización del pago correspondiente al cupón de referencia. Es dudoso, pero de ninguna manera no existe, como plantean los referentes del Ministerio de Economía. 
Es posible que el Juez haya debido embargar los fondos enviados por Argentina sobre finales de mayo, para evitar posibles ambigüedades. 

Como principal responsable podemos imputar a la Presidente, quien fue la encargada de impulsar a un amateur como Axel en un cargo tan importante como el de Ministro de Economía. Que a su vez es tan incompetente que no fue capaz de formar un equipo con algo de solvencia para resolver estos problemas. Es cierto que el cargo de Ministro es político, pero el mismo debe rodearse de técnicos y personal capaz (además de la confianza). Axel llenó el ministerio de amigotes de su agrupación rebelde universitaria TNT y algunos aliados de "La Cámpora", olvidando el detalle de que en cualquier otro país del mundo son una manga de impresentables. 


De todos modos, el Ministro fue quien dio la cara. Ya se mencionó anteriormente: en otros países, los modos y formas de encarar una negociación son tenidos en cuenta por un juzgado o directamente por la otra parte. 
Dicho en castellano: si aún yendo de visitante, nos sentamos a charlar, se puede llegar a un acuerdo. Si en cambio, amenazamos desde un atril o directamente no nos sentamos a discutir, prima la opinión del Juez que tendrá muy en cuenta la actitud de la parte que se rehúsa a negociar. 

No me queda claro si la sentencia de Griesa es justa o si el tipo trabaja para las corporaciones yanquis, pero no se vio al team nacional hacer los deberes como para caerle bien al Juez. O sea, si el tipo está predispuesto de entrada a fallarte en contra, okay no pudimos hacer nada. Sin embargo la Presidenta optó por mandar a Nueva York a una pandilla de indolentes que amenazaron todo el tiempo con no cumplir un posible fallo, o de no satisfacer a la parte demandada (después de perder el juicio). En fin, el peor de los pecados fue el de burlarse y faltar el respeto al Juez de la causa, quien en definitiva es el que tomará la decisión final. 

Es imprescindible tener en cuenta de que tanto NML como Griesa y su pandilla, jugaron este partido de local. Es imposible pensar que podemos imponer nuestro juego en tierras ajenas. Ok, si acá Boudou puede sacar y poner jueces, procuradores y fiscales, no nos comamos el cuento de que en pleno Wall Street vamos a poder hacer lo mismo, por que en el mejor de los casos, marche preso!. Como menciona Pagni en su artículo, la contraprestación por aceptar un Juez adicto a la patria financiera, consiste en bajar un poco el costo del financiamiento (y también una condición primordial para conseguir dicho financiamiento)


Si uno habla con cualquier argentino de a pie puede sacar conclusiones de por qué estamos viviendo esta situación. La mayoría cree que los insultos y chicanas no influyen en una decisión judicial. La decisión del Gobierno a la hora de elegir la forma de negociar es una muestra más de como nos desempeñamos en la vida. 

LA PREPOTENCIA DEL MINISTRO

Luego de escuchar las declaraciones de Kicillof uno puede entender por que, tanto los buitres como el negociador Daniel Pollack, jamás estuvieron cerca de acercar posiciones con los funcionarios nacionales. El Ministro Axel fue el encargado de cerrarle los caminos a los demandantes, que contaban con una sentencia firme.

Fue la impericia del Ministro el principal escollo para cerrar un posible acuerdo que sirva para evitar el default. Axel nunca supo adonde estaba parado. Cuando uno va a negociar debe tomar conocimiento de su posición. Si resumimos un poco, la cronología fue la siguiente: 

1- Negociamos una reestructuración de deuda y dejamos algún que otro cabo suelto (clausula RUFO, hacemos una quita demasiado grande, negamos a los holdouts en las estadísticas oficiales, etc).. Hagamos de cuenta que empezamos empatando, aunque el rival ya tuvo un par de palos. 

2- Juzgado en Wall Street, pleito contra fondo buitre de Wall Street. Ninguneo, señales contradictorias.. Gol de los buitres: 0-1.. El Ministro que se fue ofrece a los buitres que ingresen al canje. 

3- Fallo en contra y confirmado por la cámara de apelaciones: otro gol más y 0-2. Argentina tiene que hacer una propuesta y la propuesta sigue siendo que los holdouts ingresen al canje. 

4- La corte suprema no toma el caso por lo que cae el stay y se activa la obligación de cumplir con el fallo. Penal para los buitres y expulsión por ultimo recurso: 0-3

5- El Juez te da tiempo (1 mes) para que arreglemos una forma de pago: Con un tipo menos soñamos con remontar el match: 1-3

6- En lugar de arrancar las negociaciones, depositamos el dinero correspondiente al pago del cupón antes de tiempo, invitando al Juez Griesa a que sospeche de que no vamos a cumplir con su fallo. Congela los fondos: 1-4. El partido definitivamente se complica. 

7- El Ministro deja que el tiempo pase. Mientras tanto, las expectativas de los operadores locales se vuelcan por el optimismo. Esto es bueno, pero no alcanza para remontar.

8- Luego de dejar pasar casi la totalidad de los 30 días de gracia que nos otorgan los bonistas reestructurados, los funcionarios se deciden a ir a negociar. Bueh, en realidad invitamos a los buitres a ingresar en el canje y exigimos al juez a que reponga el stay. De paso, invocamos la Ley 26.886 que prohíbe mejorar la oferta realizada en la reestructuración de 2005, como para que los bancos nacionales se retiren de la negociación "entre privados" ante el temor de no recuperar los dólares al servicio de la patria. 
O sea, sobre el final del partido le pedimos al referí que anule los dos primeros goles del contrario. Todo termina con un gol en contra y final del partido: 1-5

En palabras del Ministro: 
“Un Estado no es una empresa. Nosotros tenemos obligaciones y leyes. No se puede violar la cláusula RUFO. Si les ofrecemos a los buitres más que en los canjes 2005 y 2010, donde ingresó el 92,4 por ciento de los tenedores de bonos, todos los acreedores pueden reclamar lo mismo y la demanda se multiplica por cien”
Muchos especialistas en deuda soberana, sostienen que este razonamiento es erróneo: Kicillof confunde "ofrecimiento" con la obligación de pago por orden judicial. El ofrecimiento ocurre cuando se negocian formas de pago. El Gobierno debió pagar la sentencia lo antes posible y conseguir garantías de que el pago se realizaría bajo protesto. Además de prepotencia, fue la incompetencia de los funcionarios la que se hizo presente. 

LAS CONSECUENCIAS

Las referencias del Jefe de Gabinete a los sucesos de ayer no sirven ni de consuelo: para el resto del mundo entramos en default. No va a haber acciones importantes por parte de la comunidad internacional, La Haya no va a tomar ni en pedo un caso entre un Estado y un particular (porque no es de su incumbencia). Y todo el apoyo que el país recoja por parte de cualquier agrupación o bloque de países, no tendrá ninguna influencia sobre el fallo de Griesa o las consecuencias del mismo en nuestra economía. 
Seguramente nuestro caso sirva como precedente para otros países, a la hora de reestructurar sus deudas. No incurrirán en los errores garrafales cometidos por los argentinos. 

Por un buen tiempo quedaremos totalmente aislados del mundo financiero y a la espera de ver que pasa con los bonos que fueron canjeados en 2005 y 2010. Tarde o temprano, habrá que reestructurar esos bonos nuevamente. 
Hay que ver que incentivos tienen los tenedores de Discount, Par y Global 16 a poner en marcha la cláusula de aceleración y forzar al país a una ampliación del default. 

No se entiende el afán por proteger a los bonistas que ingresaron en el canje, hoy convertidos en potenciales buitres. Digamos que un señor llamado Paul Singer decide ir a los seguro con una sentencia firme: comprar papeles defaulteados. El panorama se oscurece. 

No solo se puso en riesgo la reestructuración de los años 2005 y su reapertura en 2010, si no que se afecta gravemente al financiamiento de proyectos públicos en provincias y se eleva todavía más el costo financiero de los distritos para afrontar sus obligaciones. Es posible que queden condicionados los proyectos de organismos multilaterales (BID, BM, incluso FMI).

Con respecto al sector externo, el ingreso de divisas quedará condicionado al desempeño de nuestras exportaciones (que ya no contarán con financiamiento externo) y se dará una vuelta de tuerca adicional sobre el cepo cambiario y las importaciones. Esto último opera directamente sobre el nivel de actividad (baja en el consumo, aumento de precios por baja oferta y restricciones en la oferta de insumos industriales importados). 
Las exportaciones quedarán condicionadas al desempeño del agro que también sufrirá la falta de insumos y financiamiento. Esto ultimo se reduce a lo que tenga cada empresa en caja. 
Tampoco descartemos una futura baja en los precios de los commodities que reducirá aún más el superávit comercial. El Tesoro norteamericano amenaza con subir tasas y terminar con esta fiesta. 

No se modifica el escenario con respecto a la inacción oficial en lo que es al déficit fiscal e inflación. Eso si: se aborta totalmente la vía de escape perseguida por los funcionarios del Gobierno que consistía en arreglar los problemas con el resto del mundo (YPF, Club de París, juicios del CIADI) para aliviar problemas fiscales y poder afrontar los vencimientos que venía saldando con reservas del BCRA, cuya caja está próxima a agotarse.

Según palabras de Kicillof: 
“Argentina sigue dispuesta a dialogar para consensuar una solución justa, equitativa, sustentable y legal para el ciento por ciento de sus acreedores. Pero que no nos fuercen a algo ilegal que puede poner en riesgo la sostenibilidad financiera de la economía”
En conclusión.. si nos referimos a la frase citada del Ministro, lo único que lograron fue poner en riesgo la sostenibilidad financiera de la economía. A no ser que estén buscando ser los mártires de una situación que generaron ellos mismos, mucho antes de que se agravara el problema de los fondos buitre.